Ingeniería de tráfico
A medida que se instalan más rotondas en todo el país, la gente las conoce mejor como otra forma de control del tráfico en las intersecciones. En ubicaciones adecuadas, las rotondas ofrecen una alternativa a los semáforos estándar o a las paradas en todas las direcciones, ofreciendo una forma más segura, eficiente, económica y ecológica de gestionar el tráfico en la red vial.
- reducir los puntos de conflicto;
- promover velocidades más lentas de los vehículos en las intersecciones; y
- Reducir el número de accidentes con heridos.
- los conductores tienen más tiempo para juzgar y reaccionar ante otros coches o peatones;
- una situación ventajosa para los conductores mayores y novatos; y
- Una situación más segura para los peatones.
- reducir el retraso,
- mejorar el flujo de tráfico en las intersecciones que manejan un gran número de giros a la izquierda,
- reducir la necesidad de carriles de almacenamiento y
- reducir el consumo de combustible y la contaminación del aire.
- No hay equipos de señalización que instalar ni reparar;
- Se estima que el ahorro será de unos 5,000 dólares al año en costes de electricidad y mantenimiento.
Señal de flecha amarilla intermitente
Varias intersecciones en Longmont están equipadas con la última tecnología en semáforos: la flecha amarilla intermitente. Esta flecha forma parte de un nuevo sistema de señalización que indica con mayor claridad a los conductores cuándo pueden girar a la izquierda cruzando el tráfico.
Al girar a la izquierda, los conductores suelen ver una bola verde, lo que significa que pueden hacerlo, pero deben ceder el paso al tráfico que viene en sentido contrario. Las investigaciones demuestran que muchos conductores se confunden con la bola verde y no ceden el paso o creen que no pueden hacerlo.
Un estudio de la Administración Federal de Carreteras (FHWA) reveló que los conductores comprendían mejor qué hacer al ver la flecha amarilla intermitente. Además, esta flecha ofrece mayor flexibilidad en la sincronización de las señales, ya que puede optimizarse para ciertas horas del día. Esto, en última instancia, mejora la seguridad y la fluidez del tráfico.
Cada año, la Ciudad publica un informe de accidentes de los últimos 5 años. La edición más reciente abarca el período del 1 de enero de 2018 al 31 de diciembre de 2022. Las zonas con mayor incidencia de accidentes se encuentran al final del informe.